19.3.09

Saber o no saber...esa es la cuestión.

Mis hijas no saben lo que es "ir a comer afuera", por esa expresión entienden "sacar la mesa al patio". Tampoco saben de no interrumpir mientras los grandes hablan (aunque podrían ), saludar porque "hay" que hacerlo, el significado de sacar la lengua, no hablar con desconocidos. Mi perra no entiende lo que es "¡cúcha!"(o nos viene engañando hace diez años). Mi hija Libe una vez me preguntó por qué una mamá le puso la mano en su mejilla a su hijo (le había pegado) ... tampoco entiende por qué gritamos y le hablamos MAL y nos pide y muestra otra forma de hacerlo. Mi alma no sabe lo que es sufrir por amor. El alma de pitu es experta en convertir la ausencia en amor. Gala con sus casi tres años es la persona que conozco más entregada al abrazo. Los ajos de Iris no saben mentir, saltan de felicidad cuando ve a sus hermanas. Sabemos cuales son nuestros errores, el origen y la solución, pero sabemos que todo lleva un tiempo de maduración para que se pueda caer del árbol. Sabemos que nuestras hijas son nuestras maestras, que todos los niños del mundo son nuestros hijos. No sabemos no meternos, no opinar, no involucrarnos. Sabemos lo que es gritar por el dolor de un niño. Sabemos que sabremos más, que soñaremos más y amaremos más con cada amanecer. Que adoramos empezar cada día con la única certeza de que somos una familia caminando.


3 comentarios:

  1. Me encantó tu blog! Sobre todo esta entrada! Muy cierto lo que decís! Saludos!

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  2. Por cierto, te tengo en mis favoritos!

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  3. pao: me llena el corazón tu abrazo de palabras. Gracias!

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